El pasado martes se anunció la versión 0.4.3 del cliente Spotify con una substanciosa lista de novedades que la convierten en la mayor actualización hasta ahora. La más destacada es sin duda su conversión en red social. Con Spotify ya podemos hacer público nuestro perfil, enviar canciones a nuestros amigos a través de un inbox, o consultar y compartir playlists. Para ello la empresa sueca ha utilizado el potencial de Facebook para que los usuarios entren en contacto los unos con otros.
Suena interesante pero en realidad no ofrece nada que no pudiéramos hacer anteriormente con un par de clics de más. La buena utilización de las redes sociales nos aportan muchas ventajas, pero su abuso puede resultar un estorbo. Así que habrá que esperar para ver si realmente vamos a sacarle provecho a todo esto o simplemente va a funcionar para que Spotify pueda pescar nuevos clientes a través de la difusión viral.
Si hasta ahora la hegemonía de iTunes era la principal afectada por la gran aceptación que ha tenido Spotify, ahora es Last.fm quien también podría verse dañada. Esta nueva versión supone un gigantesco paso hacia el uso social de la plataforma musical e indica una gran voluntad de expandirse hacia estos lares. El programa de Apple también recibe otro golpe debido debido a que Spotify 0.4.3 permite importar y reproducir los ficheros musicales de nuestro ordenador. Por lo tanto, la molestia de tener abiertos dos reproductores podría desaparecer próximamente para decantarnos exclusivamente por el más completo de los dos, es decir, Spotify.
Con todo esto se le han visto los colmillos al lobo, pero no la dentadura. Estas novedades son un primer movimiento hacia unos ambiciosos objetivos que a largo plazo pueden condicionar seriamente nuestra usabilidad. Las opciones que nos ofrecen todavía son muy limitadas y por ahora no será necesario jubilar nuestro iTunes ni prescindir de Last.fm. Antes de seguir innovando, les animaría a perfeccionar las funcionalidades existentes. Seguimos echando en falta poder organizar mejor nuestros playlists.

Ha transcurrido más de medio año desde entonces y el software de Spotify sigue todavía en pañales con su version 0.3. El repertorio musical crece día a día, así como las plataformas desde las que podemos usarlo: Mac OS, Windows, Android, iPhone, y ahora también Symbian (sistema operativo de los smartphones Nokia). Como decíamos las mejoras que han realizado al software desde su lanzamiento han sido escasas. Entre las más destacadas, la de mantener música disponible cuando estamos desconectados, una mejora de calidad del sonido para los usuarios premium, y la posibilidad de descargar canciones mediante pago previo. Es fácil imaginar que las posibilidades que nos depara el futuro son muchas y que versiones venideras pueden harán que este producto sea todavía más apetitoso, siempre y cuando la falta de miembros premium no les obligue a cerrar el proyecto.
A expensas de nuevas versiones, si queremos sacarle un mayor partido a su repertorio debemos recurrir a algunas aplicaciones y servicios no oficiales. Hace pocos meses Spotify liberó su librería API para todo aquel que se preste a desarrollar sus propias aplicaciones, lo cual ha contribuido mucho a incrementar su desarrollo. Veamos algunos ejemplos interesantes:

Pues bien, Oscar Celma ha hecho el laborioso trabajo de localizar en Spotify cada uno de los álbums que aparecen en el libro. A fecha de hoy, Spotify nos ofrece la interesante cifra de 783 de estos álbums, la cual puede variar de un día a otro. Recordad que Spotify añade y elimina obras de su catálogo constantemente.
En solo 6 meses hemos podido ver cómo Spotify ha revolucionado los hábitos musicales de los europeos. Ventajas como su comodidad e inmediatez podrían convertir la descarga de música en un capítulo del pasado. Si todo sigue su curso, paulatinamente vamos a descargar menos a medida que Spotify amplie su repertorio.
Para quienes utilizamos Spotify, el principal motivo que nos lleva a descargar un álbum disponible en Spotify es para poder escucharlo en reproductores MP3, cuyo mercado está liderado por la familia iPod & iPhone. Pero este argumento puede desvanecerse si Apple aprueba la aplicación para iPhone que Spotify ha enviado a iTunes Store esta semana. Sin duda es una de las noticias mejor recibidas por los usuarios de estos reproductores, pero también la que más controversia va a generar.
Hasta ahora iTunes Store se había apoderado sin rival alguno del mercado de música online. Spotify es el competidor más peligroso con el que han de enfrentarse. Tan peligroso que tenderles la mano en sus terminales puede resultar el fin del reinado de Apple en la música digital. Apple deberá decidir entre perder la hegemonía de este mercado, o rechazar una de las aplicaciones más solicitadas por los usuarios, lo cual puede decantar a muchos por Android. “Va a ser muy interesante ver si Apple nos acepta o nos rechaza por considerarnos su competencia — cruzamos los dedos", ha explicado el director de comunicación de Spotify Jim Butcher.
A diferencia de otras aplicaciones, Spotify no incluye links de venta directa a la Apple Store, y eso no va a ayudarles a ser bienvenidos. No obstante Apple obtendría un porcentaje de las ventas que se hicieran a través de iPhone. Así que a Apple podría dejar de interesarle el software que utilizamos para escuchar música, siempre y cuando utilicemos su hardware.
Otro gran problema que se le avecina a la empresa de la manzana es la futura disponibilidad de Spotify en Estados Unidos, una vez se terminen de firmar las licencias correpondientes. Un acontecimiento que indudablemente va a reducir las ventas de música en la iTunes Store. Vía Wired.

Cineasta y artista visual barcelonés. Ha colaborado con músicos como Phill Niblock, Z'EV, Nico Vascellari, Prurient, Sebastian Escofet o Nastro Mortal.