El 18 de Noviembre de 1307 el legendario héroe suizo Guillermo Tell desafió al emperador austriaco y alcanzó limpiamente la manzana que su hijo aguantaba en la cabeza.
Cinco siglos más tarde Friedrich Schiller escribió una obra de teatro sobre la hazaña, esta resultó ser el último trabajo que publicaba, pues el amigo de Goethe moría un par de años más tarde.
Lejos de allí y unos 25 años después, en 1829, Rossini basándose en el texto anterior, compuso la ópera archiconocida por su apertura. Curiosamente aunque éste aún vivió 40 años más tampoco volvió a escribir otra obra, quedando catalogada como la última de su extenso repertorio.
También un 18 de Noviembre, pero de 1928, nacía en California el no menos legendario Mickey Mouse. Tal casualidad no podía pasar desapercibida para la historia como queda de manifiesto en este clip sacado de la inmensidad de youtube.

Supuestamente acuñado por David O. Selznick, el término Mickey Mousing describe "la sincronización de la música en la acción", de tal manera que la acción es continuamente marcada por un motivo o ritmo musical. A veces se ha visto como una desafortunada influencia en las exageraciones de los personajes en los dibujos animados. El término también es utilizado peyorativamente para sugerir un "overscoring" o una intromisión de la banda sonora en la ilusión de realidad, pero hoy me gustaría centrarme en dos de las grandes joyas de una técnica que hasta nuestros días se sigue usando.
Por un lado, el cartoon de Silly Symphony titulado "The Skeleton Dance" y como no, la obra que juntó a dos grandes compositores del siglo XX como Raymond Scott y Carl Stalling: "House Hunting Mice".
Más info: Mickey Mousing / Carl Stalling

Músico experimental y artista sonoro de vanguardia